Seguro que habéis visto alguna vez la típica foto en la que salen decenas de japoneses intentando meterse en un vagón como pueden. Bueno, yo no necesito ninguna foto, porque lo vivo todos los días. Diariamente tengo que coger considerada más ajetreada línea de Japan Rail, y luego hacer transbordo otra línea, que sería equivalente a la línea 6 del metro de Madrid (es decir, la línea circular, que no para nunca), y que siempre está llena de gente. Así que esa foto no se me olvida fácilmente.
No me quejo, estoy muy agradecido de vivir en esta ciudad, y de la ayuda que me prestan sus ciudadanos. Pero esta forma de vivir el desplazamiento diario tan especial, creo merece ser contada para que todo el mundo sepa cómo viven los japoneses de Tokyo (vuelvo a hacer hincapié, que Tokyo es Tokyo, otras ciudades japonesas no tienen este ritmo de vida).
La estación que recibe más ciudadanos en un día no es americana, ni inglesa. Es japonesa. La estación Shinjuku recibe todos los días 800.000 personas. Es cierto que tiene muchas líneas y todo eso, pero es impresionante que todo el rato, continuamente, esté abarrotada. Es una estación tan grande e inmensa, que se hace un poco difícil ir andando de una boca a otra de la propia estación (tiene 5 grandes bocas, cada una equivalente a una estación, dada su gran extensión).
Por supuesto, otras estaciones importantes le siguen el ritmo muy de cerca, como podrían ser Shibuya, Ikebukuro, o Tokyo. Vayas a donde vayas en hora punta, los vagones están repletos de gente. Las líneas más concurridas necesitan un andén entero para cada sentido, así que el otro sentido del andén no se usa (la cola es tan grande que sería muy peligroso tener dos sentidos en el mismo anden).
A primera hora de la mañana es muy normal quedarse fuera del vagón porque no hay espacio para tí. Pero siempre hay alguien, que esperando detrás de tí al siguiente tren, se apresura a meterse como puede en el vagón, hasta que lo consigue (normalmente lo consiguen). Hasta las 9 de la mañana, los operarios controlan para que nadie se cuele y se respete a la gente que sale del vagón, pero a partir de esa hora, la cosa cambia bastante.
Estos operarios usan guantes blancos, que en alguna ocasión servirán para recolocar a la gente que rezume del vagón.
En otra ocasión hablaré del vagón rosa que utiliza en horas punta, exclusivo para las mujeres, a fin de evitar tocamientos inesperados.
El humor de la gente que está dentro de los vagones, más que humor es humo negro que saldría de la cabeza de más de uno. En ese estadio, reina la ley del más fuerte para sobrevivir. Encontrar el mejor sitio, y lo siento si tu no puedes tener los dos pies en el suelo y tienes que estar colocado de una manera digna de trapecista. Pensaréis que exagero, pero en algunos momentos esto es cierto, porque un servidor lo ha vivido en sus carnes.
El otro día, una señora agarró la bufanda de otra señora que no conocía, a modo de barrera, con el fin de no dejarme pasar. En fin, la gente está muy estresada cuando viaje en Japan Rail o metro, así que yo no se lo tengo en cuenta, porque en condiciones normales, el ciudadano de Tokyo es una persona muy amable, y siempre se han portado muy bien conmigo, siempre y cuando no estemos viajando en metro.
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sábado, 8 de diciembre de 2007
El culto a la tecnología por parte de los japoneses
Si por algo la sociedad japonesa es conocida, es por el nivel tecnológico tan alto que tienen, seguramente el más avanzado del mundo. Pero,¿cómo está implantada esta tecnología, y de qué manera incide en el día a día del ciudadano de a pie? Bueno, ahora daré mi opinión sobre el tema.
Por donde quiera que se vaya, la gente de Tokyo utiliza la tecnología constantemente (otras ciudades japonesas seguramente no lleguen a estos extremos), ya sea utilizando en los vagones del metro ordenadores portátiles apoyados sobre las rodillas, o viendo la televisión a través del móvil cuando el metro está atestado de gente.
El caso es que aquí la gente utiliza su tiempo libre de la mejor manera posible, y en su caso recurren a la tecnología (normalmente, porque también he visto otras personas que leen libros, pero son minoritarios. Bueno, los que leen manga no son minoritarios. Lo normal son videojuegos, manga, televisión, y escuchar mp3).
Las luces, los anuncios, las zonas de Shibuya, están repletas de diseños e imágenes varguandistas, con grandes pantallas de televisión a donde quiera que uno vaya. También se está intentando utilizar la tarjeta de metro para comprar cualquier cosa en establecimientos cercanos al metro, de tal forma que podemos usar el dinero que hayamos cargado en nuestra carnet de metro. Por supuesto, ese carnet no es necesario sacarlo de la cartera, con sólo pasar la cartera por el lector, ya se nos descuenta el precio de la compra.
Bueno, y qué hablar del usuario de ocio electrónico, amante de la última tecnología. Es una pena, porque creo que ya se la han llevado, pero hoy por la tarde vi una televisión que una familia dejó fuera de su casa porque se había comprado una nueva. El mito japonés de dejar en la calle electrodomésticos y productos de ocio electrónico sin avería ninguna es cierto. Yo ya lo he visto más de una vez. La gente se compra una televisión, y deja en la calle la antigua. Normalmente la que dejan en la calle no es nueva, pero tampoco es del año de la polka.
Por donde quiera que se vaya, la gente de Tokyo utiliza la tecnología constantemente (otras ciudades japonesas seguramente no lleguen a estos extremos), ya sea utilizando en los vagones del metro ordenadores portátiles apoyados sobre las rodillas, o viendo la televisión a través del móvil cuando el metro está atestado de gente.
El caso es que aquí la gente utiliza su tiempo libre de la mejor manera posible, y en su caso recurren a la tecnología (normalmente, porque también he visto otras personas que leen libros, pero son minoritarios. Bueno, los que leen manga no son minoritarios. Lo normal son videojuegos, manga, televisión, y escuchar mp3).
Las luces, los anuncios, las zonas de Shibuya, están repletas de diseños e imágenes varguandistas, con grandes pantallas de televisión a donde quiera que uno vaya. También se está intentando utilizar la tarjeta de metro para comprar cualquier cosa en establecimientos cercanos al metro, de tal forma que podemos usar el dinero que hayamos cargado en nuestra carnet de metro. Por supuesto, ese carnet no es necesario sacarlo de la cartera, con sólo pasar la cartera por el lector, ya se nos descuenta el precio de la compra.
Bueno, y qué hablar del usuario de ocio electrónico, amante de la última tecnología. Es una pena, porque creo que ya se la han llevado, pero hoy por la tarde vi una televisión que una familia dejó fuera de su casa porque se había comprado una nueva. El mito japonés de dejar en la calle electrodomésticos y productos de ocio electrónico sin avería ninguna es cierto. Yo ya lo he visto más de una vez. La gente se compra una televisión, y deja en la calle la antigua. Normalmente la que dejan en la calle no es nueva, pero tampoco es del año de la polka.
sábado, 17 de noviembre de 2007
La tercera edad en Japón
Seguramente ha sido una de las cosas que más me ha sorprendido desde que he llegado aquí. Y aún no me he acostumbrado, a pesar de llevar unos cuantos meses aquí. Todos los días me levanto por la mañana pronto, y todos los veo a una señora de unos 80 años entrajetada con un uniforme azul, controlando el tráfico de un paso de cebra cercano a un colegio.
Pero no, no es un caso raro; en japón, la tercera edad está muy involucrada con labores sociales, normalmente siempre dirigidas a la vida diaria. Es muy normal ver a ancianos controlando el tráfico en pasos de cebra para cuidar que nadie se los salte (los pasos de cebra), como también es normal ver policías jubilados dirigiendo el tráfico de los coches. Por supuesto, en las obras a pie de calzada, o en la construcción de un piso, la persona que cuida que los peatones vayan por dónde deben también es un anciano.
Las patrullas antitabaco que recorren vecindarios enteros con un pito y echando la bronca a quién pillen fumando, por supuesto, también de la tercera edad.
Por supuesto, no todos los ancianos colaboran de esta forma (no cobran ni un céntimo) con la sociedad, pero un alto porcentaje sí que lo hace. Más que nada, porque por la calle es muy normal encontrarse con 8 o 9 en un paseo de 20 minutos.
El caso que más me conmocionó tuvo lugar en la ciudad natal de mi novia. Fuimos a su instituto, porque yo tenía ganas ver el sitio donde ella se había formado. Entramos al instituto, y hablamos con el guarda de seguridad del instituto con el fin de poder echar un vistazo por dentro. Cual fue la sorpresa de mi novia, cuando se dio cuenta que el guarda de seguridad (pensé que era guarda de seguridad, pero en realidad, era algo así como el conserje del instituto) era un profesor que tuvo hace unos diez años.
Los profesores de escuela, suelen convertirse en guardas de seguridad al jubilarse. Una vez que abandonan la enseñanza, se convierten en conserjesdel propio colegio. Al parecer, esto es muy normal que suceda.
Será porque en mi país esto no sucede, pero sigo sorprendido.
Pero no, no es un caso raro; en japón, la tercera edad está muy involucrada con labores sociales, normalmente siempre dirigidas a la vida diaria. Es muy normal ver a ancianos controlando el tráfico en pasos de cebra para cuidar que nadie se los salte (los pasos de cebra), como también es normal ver policías jubilados dirigiendo el tráfico de los coches. Por supuesto, en las obras a pie de calzada, o en la construcción de un piso, la persona que cuida que los peatones vayan por dónde deben también es un anciano.
Las patrullas antitabaco que recorren vecindarios enteros con un pito y echando la bronca a quién pillen fumando, por supuesto, también de la tercera edad.
Por supuesto, no todos los ancianos colaboran de esta forma (no cobran ni un céntimo) con la sociedad, pero un alto porcentaje sí que lo hace. Más que nada, porque por la calle es muy normal encontrarse con 8 o 9 en un paseo de 20 minutos.
El caso que más me conmocionó tuvo lugar en la ciudad natal de mi novia. Fuimos a su instituto, porque yo tenía ganas ver el sitio donde ella se había formado. Entramos al instituto, y hablamos con el guarda de seguridad del instituto con el fin de poder echar un vistazo por dentro. Cual fue la sorpresa de mi novia, cuando se dio cuenta que el guarda de seguridad (pensé que era guarda de seguridad, pero en realidad, era algo así como el conserje del instituto) era un profesor que tuvo hace unos diez años.
Los profesores de escuela, suelen convertirse en guardas de seguridad al jubilarse. Una vez que abandonan la enseñanza, se convierten en conserjesdel propio colegio. Al parecer, esto es muy normal que suceda.
Será porque en mi país esto no sucede, pero sigo sorprendido.
sábado, 29 de septiembre de 2007
Akabakeño
Pues nada, que ya llevo 6 meses viviendo en Japón, y todo me va muy bien. Creo que ya estoy bastante integrado en la cultura japonesa, y muy a gusto con todo lo que me está pasando. Vivo en Akabane, que es uno de los 23 distritos especiales que hay en Tokio. Por eso, digo que ya soy medio akabakeño.
Aunque todos los días hay que hacer bastantes cosas, y mucho no se para, todo me va bien, así que no me puedo quejar ni lo haré de momento. Esta semana ha sido un poco estresante, porque he tenido que combinar la vuelta a Japón de mi viaje express a Madrid, y los exámenes finales los he tenido casi todos esta semana, a espensas del último que lo tendré el lunes de la semana siguiente.
Me quedo dormido en el metro, en el autobús, y a veces hasta en la academia. Si es que parezco un japonés y todo.
Aunque todos los días hay que hacer bastantes cosas, y mucho no se para, todo me va bien, así que no me puedo quejar ni lo haré de momento. Esta semana ha sido un poco estresante, porque he tenido que combinar la vuelta a Japón de mi viaje express a Madrid, y los exámenes finales los he tenido casi todos esta semana, a espensas del último que lo tendré el lunes de la semana siguiente.
Me quedo dormido en el metro, en el autobús, y a veces hasta en la academia. Si es que parezco un japonés y todo.
lunes, 17 de septiembre de 2007
Hogar, dulce hogar
Muy buenas
Estoy escribiendo desde mi ciudad natal, mi hogar de siempre, mi calurosa Madrid. Miento, no hace mucho calor, y más viniendo de la ciudad de la que vengo, Tokyo. El caso es que es que llegué el Viernes a última hora, y hasta ahora no he encontrado tiempo para escribir cómo me van las cosas. Pero todo muy bien.
La verdad es que no se para, porque hay que hacer muchas cosas; estoy intentando llevar todos los compromisos a cabo cuanto antes, porque sé que más adelante me saldrán más; en caso de que no tenga más cosas que hacer, tendré tiempo para descansar, así que genial.
He notado muchísimo la diferencia de personalidad entre un tokiota y un madrileño es abismal; no me había dado cuenta realmente hasta que he vuelto a Madrid, porque a pesar de que sí que tenía claro la diferencia, ahora lo noto todo mucho más. Mi senbilidad ha aumentado, pero no en todos los campos, claro.
En fin, escribiré más adelante.
Estoy escribiendo desde mi ciudad natal, mi hogar de siempre, mi calurosa Madrid. Miento, no hace mucho calor, y más viniendo de la ciudad de la que vengo, Tokyo. El caso es que es que llegué el Viernes a última hora, y hasta ahora no he encontrado tiempo para escribir cómo me van las cosas. Pero todo muy bien.
La verdad es que no se para, porque hay que hacer muchas cosas; estoy intentando llevar todos los compromisos a cabo cuanto antes, porque sé que más adelante me saldrán más; en caso de que no tenga más cosas que hacer, tendré tiempo para descansar, así que genial.
He notado muchísimo la diferencia de personalidad entre un tokiota y un madrileño es abismal; no me había dado cuenta realmente hasta que he vuelto a Madrid, porque a pesar de que sí que tenía claro la diferencia, ahora lo noto todo mucho más. Mi senbilidad ha aumentado, pero no en todos los campos, claro.
En fin, escribiré más adelante.
viernes, 7 de septiembre de 2007
Esta semana no he parado, porque he estado haciendo muchos recados como preparación del viaje que haré a España la semana que viene. Espero hacer fotos algún día para documentar mis escritos.
Durante esta semana, un tifón ha azotado a Japón, y ayer y hoy ha sido básicamente cuando ha azotado más fuertemente a Tokio. Ayer había alerta de tifón para hoy, pero al final no ha habido tal alerta; aún así, se han bloqueado varias líneas de tren, y por ejemplo, mi academia de Japonés no ha abierto, aunque yo sí que he ido porque no me he enterado de que estaba cerrada. Ayer dijeron en la academia que no abrirían si había aviso de tifón para hoy, pero no ha habido tal anuncio en la televisión, y por eso fui. Pero vamos, que no pasa nada.
Lo que me gustaria hablar es acerca del viento. Los paraguas aquí duran dos telediarios, porque el viento es tan fuerte a veces hace muy difícil poder torearlo con atino y soltura. Al más mínimo error, te has quedado sin paraguas. Lo digo en serio, hoy he visto muchísimos paraguas hechos añicos en las aceras, incluso el mío se ha hecho rotos, y ayer a mí novia le pasó lo mismo. Ya me pasó en abril, aunque esa vez el paraguas no era mío, lo había cogido prestado.
Durante esta semana, un tifón ha azotado a Japón, y ayer y hoy ha sido básicamente cuando ha azotado más fuertemente a Tokio. Ayer había alerta de tifón para hoy, pero al final no ha habido tal alerta; aún así, se han bloqueado varias líneas de tren, y por ejemplo, mi academia de Japonés no ha abierto, aunque yo sí que he ido porque no me he enterado de que estaba cerrada. Ayer dijeron en la academia que no abrirían si había aviso de tifón para hoy, pero no ha habido tal anuncio en la televisión, y por eso fui. Pero vamos, que no pasa nada.
Lo que me gustaria hablar es acerca del viento. Los paraguas aquí duran dos telediarios, porque el viento es tan fuerte a veces hace muy difícil poder torearlo con atino y soltura. Al más mínimo error, te has quedado sin paraguas. Lo digo en serio, hoy he visto muchísimos paraguas hechos añicos en las aceras, incluso el mío se ha hecho rotos, y ayer a mí novia le pasó lo mismo. Ya me pasó en abril, aunque esa vez el paraguas no era mío, lo había cogido prestado.
sábado, 1 de septiembre de 2007
Es una pena, que viviendo en Japón, no pueda asistir a la feria de videojuegos más importante del país, porque justo cuando se celebra, yo vuelvo a Madrid, por unos días. Pero es lo que hay. Esta feria se llama Tokyo Game Show, y es una de las más representativas a nivel mundial; a pesar de que ha perdido algo de brillo que tuvo en el pasado, sigue siendo importante, con varias presentaciones que importantes compañías han preparado para este evento.
De todas formas, es posible que pueda ir el último día, aunque no sea el más importante, ya que será abierto para todo el público, y no sólo para la prensa especializada y espectadores, que es a lo que yo quería ir. Da igual.
El examen de japonés lo hice el lunes, ya sé los resultados. A pesar de que no son malos, creo que son de los peores de la clase, pero no lo puedo confirmar porque no sé las notas de mis compañeros, pero todo me hace pensar que así ha sido. Así que habrá que esforzarse más para en el futuro sacar mejores resultados, porque ahora mismo esto no me conduce a nada.
Mucha gente me dice que si ya he encontrado trabajo, pero ahora mismo se me antojaría difícil encontrar trabajo, porque no considero tener el tiempo suficiente como para hacer todo a la vez. Intento gastar lo mínimo posible, pero así es un gasto considerable; el problema es que con la academia, estudiar para la academia, y el proyecto de fin de carrera, el tiempo que me queda no es suficiente como para un trabajo a tiempo parcial. Ahora mismo lo que hago es dar clases de japonés en cafeterías; si mis alumnos fueran más constantes podría ganar bastante dinero de esta forma. El problema es que como tienen muchas cosas que hacer y seguramente tengan una vida muy ajetreada, me llaman cuando tienen tiempo.
En fin, en general todo me va muy bien, así que no me puedo quejar.
Aún no he cogido el puntillo a esto del blog pero espero algúndía hacerlo, antes de que me canse y no escriba más, por supuesto.
De todas formas, es posible que pueda ir el último día, aunque no sea el más importante, ya que será abierto para todo el público, y no sólo para la prensa especializada y espectadores, que es a lo que yo quería ir. Da igual.
El examen de japonés lo hice el lunes, ya sé los resultados. A pesar de que no son malos, creo que son de los peores de la clase, pero no lo puedo confirmar porque no sé las notas de mis compañeros, pero todo me hace pensar que así ha sido. Así que habrá que esforzarse más para en el futuro sacar mejores resultados, porque ahora mismo esto no me conduce a nada.
Mucha gente me dice que si ya he encontrado trabajo, pero ahora mismo se me antojaría difícil encontrar trabajo, porque no considero tener el tiempo suficiente como para hacer todo a la vez. Intento gastar lo mínimo posible, pero así es un gasto considerable; el problema es que con la academia, estudiar para la academia, y el proyecto de fin de carrera, el tiempo que me queda no es suficiente como para un trabajo a tiempo parcial. Ahora mismo lo que hago es dar clases de japonés en cafeterías; si mis alumnos fueran más constantes podría ganar bastante dinero de esta forma. El problema es que como tienen muchas cosas que hacer y seguramente tengan una vida muy ajetreada, me llaman cuando tienen tiempo.
En fin, en general todo me va muy bien, así que no me puedo quejar.
Aún no he cogido el puntillo a esto del blog pero espero algúndía hacerlo, antes de que me canse y no escriba más, por supuesto.
martes, 28 de agosto de 2007
Cara de calabaza
A pesar de que estoy un poco cansadete, voy a escribir un poco. Ya que me habéis pedido la receta de la ensalada de zanahorias, os complaceré próximamente.
Ayer tuve el examen de mitad de curso (los cursos duran 3 meses) de la academia de Japonés. La verdad es que tendría que haber estudiado más, porque me han dado una buena paliza, sobretodo por el vocabulario, que me ha impedido contestar bastantes preguntas. Es evidente, que si no sabes cómo se conjuga un verbo, poco puedes hacer para responder algunas preguntas. No obstante, espero estudiar más en el futuro, tanto gramática como kanjis (simbolos japoneses).
El sábado salí de marcha, y me lo pasé muy bien; el problema han sido los efectos secundarios. Desde el sábado, dolor de tripa y demás molestias, que a pesar de no impedirme hacer una vida normal, molesta bastante. Creo que el problema ha sido comprar garrafón; realmente no es garrafón, sino una cerveza de muy mala calidad, lo hice para ahorrarme 2 euros, que es la diferencia que existe en la calidad de ambos productos.
Pero bueno, como me lo pasé bien, no puedo decir nada. Seguramente el cansancio me lo quite casi todo.
Otro tema del que quiero hablar, es sobre mi clase de la academia. Son gente super simpática, y me llevo muy bien con ellos, todo el mundo me cae muy bien, así que hay buen rollo. Una chica taiwaesa, amiga de la clase, dice que tengo cara de calabaza de Halloween, porque mis ojos son muy profundos. jaja
En fin, espero no dar sustos por la calle, que no es esa mi intención.
Ahora me voy a dormir, porque tengo que descansar un poquito. Es impresionante aquí, que mucha gente duerme 5 o 6 horas, e incluso menos, y pueden llevar un ritmo de vida como el japonés.
Yo no podría.
Ayer tuve el examen de mitad de curso (los cursos duran 3 meses) de la academia de Japonés. La verdad es que tendría que haber estudiado más, porque me han dado una buena paliza, sobretodo por el vocabulario, que me ha impedido contestar bastantes preguntas. Es evidente, que si no sabes cómo se conjuga un verbo, poco puedes hacer para responder algunas preguntas. No obstante, espero estudiar más en el futuro, tanto gramática como kanjis (simbolos japoneses).
El sábado salí de marcha, y me lo pasé muy bien; el problema han sido los efectos secundarios. Desde el sábado, dolor de tripa y demás molestias, que a pesar de no impedirme hacer una vida normal, molesta bastante. Creo que el problema ha sido comprar garrafón; realmente no es garrafón, sino una cerveza de muy mala calidad, lo hice para ahorrarme 2 euros, que es la diferencia que existe en la calidad de ambos productos.
Pero bueno, como me lo pasé bien, no puedo decir nada. Seguramente el cansancio me lo quite casi todo.
Otro tema del que quiero hablar, es sobre mi clase de la academia. Son gente super simpática, y me llevo muy bien con ellos, todo el mundo me cae muy bien, así que hay buen rollo. Una chica taiwaesa, amiga de la clase, dice que tengo cara de calabaza de Halloween, porque mis ojos son muy profundos. jaja
En fin, espero no dar sustos por la calle, que no es esa mi intención.
Ahora me voy a dormir, porque tengo que descansar un poquito. Es impresionante aquí, que mucha gente duerme 5 o 6 horas, e incluso menos, y pueden llevar un ritmo de vida como el japonés.
Yo no podría.
jueves, 23 de agosto de 2007
Mi semana
Esta semana ha sido un poco especial, porque no he hecho nada fuera de lo común, y por eso es especial. Normalmente hago muchas cosas diferentes, que aunque no son relevantes, sí que salen un poco del ritmo de vida diario que llevo en Tokyo. Sin embargo, esta semana ha sido muy normal. Lo típico: ir a clase de japonés 4 horas al día, comer en la academia la comida preparada de casa, ir al gimnasio, y volver a casa para trabajar en el proyecto, estudiar japonés, y si se tercia, ver una película en versión original. Lo que pasa es que esta semana no he tenido tiempo para ver peli, pero vamos nada fuera de lo común.
El lunes que viene tengo el examen de mitad de curso de la academia de japonés, así que tengo que estudiar bastante. A pesar de que la nota no cuenta para la calificación final, es conveniente esforzarse, porque así los kanjis que estudie ahora solamente los tendré que repasar para el examen final. Además, hay que estudiar el vocabulario poco a poco, que sino luego pasa lo que pasa.
El martes estuve con unos amigos españoles que están en Tokyo durante este mes de Agosto para disfrutar. Cada uno lo está disfrutando a su manera. Me gustó mucho intercambiar opiniones sobre Japón. Creo que ellos encajarían bastante bien en este país para vivir, aunque alguno tendría con la comida.
Vivir en Tokyo siendo una persona anti-comida japonesa, es bastante difícil. No digo imposible, pero sí bastante difícil. En los supermercados te puedes comprar básicamente lo que quieras, pero están enfocados a un público japonés, evidentemente; por tanto, si quieres comprar comida occidental, te saldrá mucho más caro que hacer platos japoneses. Los sabores del miso, de la salsa de soja, pescado crudo, y demás manjares orientales, no son muy bien aceptados por algunos extranjeros; estas personas corren el riesgo de mal-alimentarse a base de fideos y algo de carne.
El mes pasado no debí comer lo suficientemente sano y las uñas de las manos se me empezaron a descascarillar. Hay que tener mucho cuidado con la alimentación cuando se está en un país extranjero y se vive por su cuenta, y más cuando es tan diferente al país del que venimos.
Afortunadamente, yo no tengo problemas con la comida japonesa, y puedo comer de todo. Intento claro está, hacer la comida en casa, porque a pesar de que los restaurantes son bastante más baratos que en España, si todos los días tuviera que comer en restaurante, me saldría por el doble que haciendo la comida en casa.
Luego está la opción de comprar comida instantánea, que consiste en pequeños recipientes con comida sin agua; a esa comida, le metes agua hirviendo y cierras la tapa durante 3 minutos para que la comida coja el agua. Es muy habitual comer ramen (fideos), incluso carne, de esta manera. A mí no me gusta especialmente porque no es muy sano, pero alguna vez que no da tiempo, sí que puede comerse. Su principal baza es su precio : unos 100 yenes (60 céntimos de Euro).
Los platos que más cocino en casa son cualquier cosa que venga acompañada con arroz, como puede ser : arroz con carne y cebolla, arroz con curry y algo de carne, arroz con plátano a la plancha, soba y udon (fideos), spaguettis, y ensaladas. Las ensaladas son una pieza fundamental en mi alimentación, todos los días intento hacerme una. En verano ensalada de lechuga no me aguanta el calor cuando me la llevo a la academia, así que me la hago de zanahorias (es una receta que está muy bien, de la nueva cocina japonesa, si alguien quiere que la ponga por aquí, que me lo diga, y la pongo).
También fruta, aunque es muy muy cara. 4 manzanas = tres euros. Un melón pequeño = 6 euros. Un melón grande no tiene precio... pero porque no hay!
De la fruta y sus precios, ya hablaré otro día. Ahora me tengo que ir a seguir estudiando para el ya nombrado examen del Lunes.
Que tengáis muy buen día :)
El lunes que viene tengo el examen de mitad de curso de la academia de japonés, así que tengo que estudiar bastante. A pesar de que la nota no cuenta para la calificación final, es conveniente esforzarse, porque así los kanjis que estudie ahora solamente los tendré que repasar para el examen final. Además, hay que estudiar el vocabulario poco a poco, que sino luego pasa lo que pasa.
El martes estuve con unos amigos españoles que están en Tokyo durante este mes de Agosto para disfrutar. Cada uno lo está disfrutando a su manera. Me gustó mucho intercambiar opiniones sobre Japón. Creo que ellos encajarían bastante bien en este país para vivir, aunque alguno tendría con la comida.
Vivir en Tokyo siendo una persona anti-comida japonesa, es bastante difícil. No digo imposible, pero sí bastante difícil. En los supermercados te puedes comprar básicamente lo que quieras, pero están enfocados a un público japonés, evidentemente; por tanto, si quieres comprar comida occidental, te saldrá mucho más caro que hacer platos japoneses. Los sabores del miso, de la salsa de soja, pescado crudo, y demás manjares orientales, no son muy bien aceptados por algunos extranjeros; estas personas corren el riesgo de mal-alimentarse a base de fideos y algo de carne.
El mes pasado no debí comer lo suficientemente sano y las uñas de las manos se me empezaron a descascarillar. Hay que tener mucho cuidado con la alimentación cuando se está en un país extranjero y se vive por su cuenta, y más cuando es tan diferente al país del que venimos.
Afortunadamente, yo no tengo problemas con la comida japonesa, y puedo comer de todo. Intento claro está, hacer la comida en casa, porque a pesar de que los restaurantes son bastante más baratos que en España, si todos los días tuviera que comer en restaurante, me saldría por el doble que haciendo la comida en casa.
Luego está la opción de comprar comida instantánea, que consiste en pequeños recipientes con comida sin agua; a esa comida, le metes agua hirviendo y cierras la tapa durante 3 minutos para que la comida coja el agua. Es muy habitual comer ramen (fideos), incluso carne, de esta manera. A mí no me gusta especialmente porque no es muy sano, pero alguna vez que no da tiempo, sí que puede comerse. Su principal baza es su precio : unos 100 yenes (60 céntimos de Euro).
Los platos que más cocino en casa son cualquier cosa que venga acompañada con arroz, como puede ser : arroz con carne y cebolla, arroz con curry y algo de carne, arroz con plátano a la plancha, soba y udon (fideos), spaguettis, y ensaladas. Las ensaladas son una pieza fundamental en mi alimentación, todos los días intento hacerme una. En verano ensalada de lechuga no me aguanta el calor cuando me la llevo a la academia, así que me la hago de zanahorias (es una receta que está muy bien, de la nueva cocina japonesa, si alguien quiere que la ponga por aquí, que me lo diga, y la pongo).
También fruta, aunque es muy muy cara. 4 manzanas = tres euros. Un melón pequeño = 6 euros. Un melón grande no tiene precio... pero porque no hay!
De la fruta y sus precios, ya hablaré otro día. Ahora me tengo que ir a seguir estudiando para el ya nombrado examen del Lunes.
Que tengáis muy buen día :)
jueves, 16 de agosto de 2007
Se me acaban las vacaciones
Me quedan tres días de vacaciones! El lunes empezarán de nuevo las clases de la academia de japonés. Por un lado tengo ganas de empezar, porque así veré a mis amigos de la academia y mi ritmo diario de vida volverá a su cauce normal.
Sin embargo, por otra parte, tendré que combinar las horas de estudio de japonés con el proyecto de fin de carrera que estoy llevando a cabo en mi casa, así que supongo que tendré menos tiempo libre del que tengo ahora mismo, evidentemente. De todas formas, ya veremos cómo lo compagino.
Julio fue un mes muy apacible en cuanto el clima para la ciudad de Tokyo, pero Agosto ha sido muy duro, según mi punto de vista. El calor ha sido bastante grande, más o menos 4 o 5 grados más de los que he visto en las temperaturas de Valencia (supongo que en Malaga hará más calor que en Tokyo, pero no lo he comprobado). El problema de este clima es la humedad, que es altísima.
Sin embargo, por otra parte, tendré que combinar las horas de estudio de japonés con el proyecto de fin de carrera que estoy llevando a cabo en mi casa, así que supongo que tendré menos tiempo libre del que tengo ahora mismo, evidentemente. De todas formas, ya veremos cómo lo compagino.
Julio fue un mes muy apacible en cuanto el clima para la ciudad de Tokyo, pero Agosto ha sido muy duro, según mi punto de vista. El calor ha sido bastante grande, más o menos 4 o 5 grados más de los que he visto en las temperaturas de Valencia (supongo que en Malaga hará más calor que en Tokyo, pero no lo he comprobado). El problema de este clima es la humedad, que es altísima.
martes, 14 de agosto de 2007
Un poquito más sobre mi ritmo de vida actual
Esta es la segunda entrada que hago en el blog, y ya puestos, daré un poco más de información sobre mí, y de paso pondré algunas fotos describiendo la zona en la que vivo.
Mi casa está situada en la zona norte de Tokio, concretamente en la prefectura de Itabashi. De hecho, Tokio en sí era bastante pequeña, pero durante el siglo XX engulló a las ciudades colindantes, como ha sido el caso de Itabashi. Concretamente, vivo en el barrio de Akabane, que a pesar de estar un poco apartado de lo que es el núcleo de Tokio, está muy bien comunicada mediante JR (Japan Rail), que sería algo así para Madrid lo que es el Cercanías, sólo que en Tokio la cobertura de JR es mucho más amplia, y muchísimas líneas recorren el corazón de Tokio.
Mi parada de JR se llama Ukimafunado, y está a dos paradas de Akabane con la línea Saikyo Line. Esta línea tiene la fama de ser la línea qué más usuarios tiene; es decir, que es muy común ver a los vagones abarrotados de gente. Mi opinión personal es que Yamanote Line tiene muchos más problemas de congestión, porque al ser la línea circular de Tokio, en las horas punta mucha gente necesita usar esta línea para moverse de un lugar a otro, ya que pasa por casi todas las estaciones más importantes de JR en Tokio (Shibuya, Tokio, Akihabara, Ueno, Ikebukuru, Shinjuku…).
A pesar de estar un poco lejos del centro de la ciudad, no tardo más de una hora en llegar a cualquier sitio del centro, que sería básicamente la única desventaja que veo al barrio en el que vivo. Por todo lo demás, estoy muy contento, porque los precios son bastante bajos en casi todo, comida, alquiler de la vivienda…
Más adelante hablaré distendidamente de mi casa, pero decir que estoy muy contento con ella, a pesar de que tenga 20 metros cuadrados, he conseguido amoldarme a su espacio, y por ahora no tengo problemas de espacio (seguramente sea porque duermo en futón, y lo guardo cuando no estoy durmiendo).
Una de las cosas que más me gustan de Ukimafunado, es su lago, grande y hermoso, en frente de la estación de tren. A veces voy a dar paseos, con la bici o a pie, no importa, es muy bonito y relajante; el único problema es al anochecer, ese manto negro que cubre el cielo también trae con él mosquitos con ganas de marcha.
En fin, he escrito un poquito, porque estoy trabajando en el proyecto de fin de carrera, y necesitaba un respiro.
Mi casa está situada en la zona norte de Tokio, concretamente en la prefectura de Itabashi. De hecho, Tokio en sí era bastante pequeña, pero durante el siglo XX engulló a las ciudades colindantes, como ha sido el caso de Itabashi. Concretamente, vivo en el barrio de Akabane, que a pesar de estar un poco apartado de lo que es el núcleo de Tokio, está muy bien comunicada mediante JR (Japan Rail), que sería algo así para Madrid lo que es el Cercanías, sólo que en Tokio la cobertura de JR es mucho más amplia, y muchísimas líneas recorren el corazón de Tokio.
Mi parada de JR se llama Ukimafunado, y está a dos paradas de Akabane con la línea Saikyo Line. Esta línea tiene la fama de ser la línea qué más usuarios tiene; es decir, que es muy común ver a los vagones abarrotados de gente. Mi opinión personal es que Yamanote Line tiene muchos más problemas de congestión, porque al ser la línea circular de Tokio, en las horas punta mucha gente necesita usar esta línea para moverse de un lugar a otro, ya que pasa por casi todas las estaciones más importantes de JR en Tokio (Shibuya, Tokio, Akihabara, Ueno, Ikebukuru, Shinjuku…).
A pesar de estar un poco lejos del centro de la ciudad, no tardo más de una hora en llegar a cualquier sitio del centro, que sería básicamente la única desventaja que veo al barrio en el que vivo. Por todo lo demás, estoy muy contento, porque los precios son bastante bajos en casi todo, comida, alquiler de la vivienda…
Más adelante hablaré distendidamente de mi casa, pero decir que estoy muy contento con ella, a pesar de que tenga 20 metros cuadrados, he conseguido amoldarme a su espacio, y por ahora no tengo problemas de espacio (seguramente sea porque duermo en futón, y lo guardo cuando no estoy durmiendo).
Una de las cosas que más me gustan de Ukimafunado, es su lago, grande y hermoso, en frente de la estación de tren. A veces voy a dar paseos, con la bici o a pie, no importa, es muy bonito y relajante; el único problema es al anochecer, ese manto negro que cubre el cielo también trae con él mosquitos con ganas de marcha.
En fin, he escrito un poquito, porque estoy trabajando en el proyecto de fin de carrera, y necesitaba un respiro.
Bienvenidos, y bien hallados
Buenos días
Mi nombre no tiene importancia, pero me llamo Jose. Pseudónimos muchos tengo, pero no es momento para contarlos, quién sabe si en el futuro los enumero.
Me voy por las ramas, y tampoco es plan (no sería una buena presentación).
El caso es que vivo en Japón, a pesar de ser español y madrileño de nacimiento con tendencias valencianas; por ello, mi intención creando este blog, es la de contar mis pensamientos, vivencias, y demás pequeños detalles que componen el cuadro de mi vida.
Bonito, pero en cierta parte mentira. Vago soy mucho, y si pudiera lo sería aún más; un amigo me ha "convencido" para que de una vez me ponga a escribir y os cuente un poco cuáles son las experiencias que tengo viviendo en Tokyo.
Esta es la segunda vez que empiezo un blog, y espero que haya también un segundo post que el primer blog no tuvo. Reitero mi vagueza.
Mientras pienso que es lo próximo a contar, me despido por ahora.
Mi nombre no tiene importancia, pero me llamo Jose. Pseudónimos muchos tengo, pero no es momento para contarlos, quién sabe si en el futuro los enumero.
Me voy por las ramas, y tampoco es plan (no sería una buena presentación).
El caso es que vivo en Japón, a pesar de ser español y madrileño de nacimiento con tendencias valencianas; por ello, mi intención creando este blog, es la de contar mis pensamientos, vivencias, y demás pequeños detalles que componen el cuadro de mi vida.
Bonito, pero en cierta parte mentira. Vago soy mucho, y si pudiera lo sería aún más; un amigo me ha "convencido" para que de una vez me ponga a escribir y os cuente un poco cuáles son las experiencias que tengo viviendo en Tokyo.
Esta es la segunda vez que empiezo un blog, y espero que haya también un segundo post que el primer blog no tuvo. Reitero mi vagueza.
Mientras pienso que es lo próximo a contar, me despido por ahora.
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